3 AÑOS
“El miedo te hace más fuerte.”
Eso dicen por ahí, pero no siempre es verdad. A mi muchas veces me ha hecho sentir débil y vulnerable. Lo sigue haciendo. En estos tres años desde mi cirugía a corazón abierto, puedo decir que he aprendido a vivir con él, y de cierta manera burlarlo. Talvez reírme del miedo -y convertirlo en guiones de comedia- ha sido uno de los mejores alicientes para cuando siento que me va a vencer.
Siempre cuento que estando a la espera de la operación, decidí escribir un show que contara toda la trayectoria del antes, el durante y el después de mi intervención. De visualizar y manifestar constantemente “el después” -viéndome subida en un escenario, haciendo reír a un montón de gente- se resume la razón por la que no me morí de la angustia durante “el antes y el durante”.
Muchas cosas han pasado en estos tres años. A finales de este abril me habré presentado 13 veces, en distintos escenarios, ante maravillosas audiencias. Si no han ido aún a uno de mis Sit-Down Comedies es porque son aguafiestas y aburridos. Todavía están a tiempo de comprar entradas para el siguiente, salen a la venta la semana entrante. ;-)
Haber pasado allí “por donde asustan”, me enseñó a cuidar mucho más de mi salud física, a ser ordenada con mis medicamentos, a comer mejor, hacer más ejercicio, pero sobre a ser muy cauta con mi salud emocional. Tengo clarísimo con quien quiero compartir el tiempo que me quede en este plano terrenal, porque D-os, el Universo y Pachamama me dieron tiempo extra, y eso no se desperdicia. Así que cerca tengo a quienes me suman, me sostienen, llenan mi corazón de alegría, me inspiran, me quieren de verdad. A todo lo demás he aprendido a decir muy elegantemente: “Gracias. Pero no gracias.”
Algo si puedo decirles; en los últimos 6 meses he sentido un miedo mezclado con rabia y dolor, algo que nunca experimenté antes en mi vida… Para quien no es judío, se le hará difícil entenderlo, pero siento que con esta pregunta pueden darse una idea: ¿Alguna vez han sentido temor de llevar su preciosa cruz (que muestra su fe católica o cristiana) colgada en una cadena, alrededor del cuello? Probablemente nunca.
Yo tengo susto de llevar mi estrella de David, que demuestra mi judaísmo. Aún así me la pongo todas las mañanas desde que empezó esta locura en Israel, y desde que el antisemitismo se levantó alrededor mundo y millones vociferan en las redes sociales y en las calles de cientos de ciudades que quieren ver desaparecer a los judíos. Le digo “NO” al miedo con más fuerza que nunca antes. Lo enfrento con determinación y convicción. Me mueve el amor por Israel, por mi pueblo, por mis ancestros, por mi historia, y por quienes fueron tan brutalmente asesinados y secuestrados por las bestias de Hamas el 07 de octubre, simplemente por ser judíos…
Así que el miedo, como les dije, se sigue manifestando en mi vida, a veces a borbotones, a veces en línea recta, a veces con profunda tristeza, furia y frustración. Pero lo enfrento, como lo hice cuando me dijeron que tendrían que parar mi corazón para repararlo. Lo que les puedo decir es que si no me morí en aquella sala de operaciones el 15 de marzo del 2021, en Bucaramanga, Colombia, nadie me va a hacer callar o bajar la cabeza por mi religión y por lo que defiendo. ¡No se metan conmigo que llevo un bate de béisbol en mi carro, y pego duro!
De veras.
¡Gracias infinitas a los motores y amores de mi vida: mi esposo Michael, mis hijos Ian y Julianna, mi familia y mis amigos por acompañarme incondicionalmente! ¡Y sin duda al público que pone mi corazoncito a mil de la contentera con su presencia y sus risas!
#tresaños #minuevocorazón #miedonotequieronadita #tiempoextra #vivirconpropósito
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